ABOGADOS DEL DIABLO QUE HAN PASADO POR AQUÍ

jueves, 8 de enero de 2009

BUSH GOLPEA A DIANA


George Bush, detenido el Día de Reyes por supuestos malos tratos a Lady Diana. El tema podría haber sido un asunto de Estado que habría saltado a todas las portadas internacionales y alertado a las más altas esferas del cuerpo diplomático. Pero no, aunque los nombres coincidan, no se trata de ningún expresidente ni de la princesa de Gales sino de un matrimonio residente en Málaga. Sin que eso le reste gravedad al caso, tan dramático como los numerosos episodios de violencia machista que se repiten continuamente.

De hecho, la sucesión de los hechos no se diferencia de la mayoría. Lady Diana N. H., de 27 años y nacionalidad ecuatoriana, acudió el pasado día 6 a la Policía Nacional para denunciar a su marido, David George Bush, de 44 y nacionalidad inglesa, quien supuestamente la había insultado y golpeado en varias ocasiones. La mujer, asustada, pidió protección ante una situación que, según relató a los policías, explotó el pasado 3 de diciembre. Aquel día, después de que en alguna ocasión anterior su marido la hubiera insultado y zarandeado, la mujer se armó de valor y le interpuso una denuncia en el Juzgado de Violencia contra la Mujer. Aún está a la espera de juicio, manifestó la víctima.


Tras aquello, decidió pedir asilo a una amiga y se refugió en su casa junto a sus dos hijos, de 5 y 2 años, por temor a la reacción que podría tener su compañero, con el que llevaba cinco años casada.Pero llegaron las fiestas navideñas y David George Bush, reclamó a los pequeños. Quería llevárselos a pasar las vacaciones a Inglaterra, con su familia. Ella accedió aunque con la condición de que firmara una especie de compromiso con la fecha de vuelta.

La reacción de él fue positiva y eso le hizo confiarse, aunque no se imaginaba que lo peor estaba por llegar. Porque, según continúa su denuncia, el día que supuestamente iba a prepararle la maleta a los niños, su marido la volvió a insultar y a golpear, agarrándola por un brazo y sacudiéndola fuertemente -lo que le provocó varios hematomas de los que aún se quejaba a principios de esta semana-. Ante esta situación se vio obligada a abandonar la casa hasta que padre e hijos se marcharan. Cuando regresó, comprobó que su pareja había cambiado la cerradura y que, pese a que era el domicilio conyugal, no le había dado una copia de la nueva llave. No se lo pensó e hizo lo mismo. Llamó a un cerrajero. Durante los días que los niños estuvieron con la familia británica, Lady Diana permaneció en la casa, aunque los sobresaltos no se habían terminado. El día de Reyes llamó a su marido para preguntarle la hora a la que llegaban y éste le respondió que ya estaban en Málaga. En la casa. Había vuelto a cambiar la cerradura y la amenazó por haber hecho lo mismo. La Policía Nacional lo detuvo ese mismo día, acusado de un supuesto delito de malos tratos en el ámbito familiar.

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