ABOGADOS DEL DIABLO QUE HAN PASADO POR AQUÍ

viernes, 9 de enero de 2009

"VUELVA VD. (A INSULTARME) MAÑANA"


Expresiones como "hace años que no pegáis ni clavo", "la imagen que los ciudadanos tienen de una funcionaria es la de una señora sentada detrás de una mesa, tocándose la figa toda la mañana", "sois una de las más pesadas cargas que tiene la sociedad actual", "gastáis más que una niña pija en ropa de marca" o "pagamos vuestro caro festín con nuestros impuestos, todo son coces y mala leche" dirigidos contra los funcionarios públicos no son atentatorias contra el honor del colectivo.

Así lo establece una sentencia del Tribunal Supremo, de 27 de noviembre de 2008, que fundamenta su fallo en que el colectivo de funcionarios carece de personalidad jurídica y de derechos, como es el de la protección al honor. El ponente, el magistrado Salas Carceller, estima que únicamente cuando la referencia al colectivo implica, de modo directo y autónomo, un atentado al honor individual de quienes lo integran, cabe admitir que un integrante de ese colectivo reclame para sí la protección.

Considera que esta conclusión es la que se puede extraer de la sentencia del Tribunal Constitucional, de 11 de noviembre de 1991, que se cita para justificar la legitimación del reclamante, la cual afirma que "también es posible apreciar lesión del citado derecho fundamental en aquellos supuestos en los que aun tratándose de ataques referidos a un determinado colectivo de personas más o menos amplio, los mismos trascienden a sus miembros o componentes siempre y cuando éstos sean identificables, como individuos, dentro de la colectividad".

En su razonamiento, la sentencia explica que el bien jurídico protegido por el derecho al honor es el aprecio social, la buena fama, la reputación o merecimiento a los ojos de los demás; en suma, el derecho a que otros no condicionen negativamente la opinión que los demás hayan de formarse de nosotros (sentencia del Tribunal Constitucional 49/2001 ).

Son, por ello, titulares del derecho al honor todos los seres humanos, habiendo aludido la jurisprudencia constitucional al significado personalista de tal derecho (sentencia TC 214/1991 ), sin perjuicio de que, en determinadas condiciones, se haya reconocido legitimación a los herederos de la persona fallecida cuya reputación fue agredida o incluso se haya admitido que pueda ser sujeto activo del derecho al honor la persona jurídica (sentencias TC 139/1995 y 183/1995 ).

Considera que la lectura del artículo "A los funcionarios", firmado por el director del Diario de Valencia, Jesús Sánchez Carrasco, en septiembre de 2000, no permite concluir que tal "trascendencia" se haya producido en el caso.

Señala también la sentencia, que es cierto que se incluyen expresiones desafortunadas en relación con el colectivo de funcionarios, tal y como reconocía el propio autor en su segundo artículo denunciado (publicado unos días después), "pero también lo es que su contenido no ha de despertar en el eventual lector del mismo sentimientos negativos en cuanto a la actuación de todos los funcionarios pues lógicamente, e incluso desde las propias afirmaciones de su autor, se comprende que no ha de entenderse incluida la totalidad de un conjunto de personas tan amplio como el que se integra en la función pública" afirmaba.

Por ello, el texto jurídico concluye, que no puede sostenerse que, con ocasión de tal publicación, se haya producido una intromisión ilegítima en el derecho al honor individual del demandante del que haya resultado una lesión en su dignidad personal, según establece el artículo 7.7 de la Ley Orgánica 1/1982, de 5 de mayo, de Protección del derecho al Honor, a la Intimidad Personal y Familiar y a la Propia Imagen) y, por tal razón, desestima el motivo.

7 comentarios:

Woody Jagger dijo...

Por curiosidad ¿quien interpuso la demanda en representación del colectivo funcionarial? ¿algún sindicato contra el director del Diario de Valencia? Sea como fuere, estoy de acuerdo con la resolución final del pleito. Y no porque se falte desafortunadamente con ese colectivo, sino porque no implica un atentado directo individual. Existen muchos otros colectivos que son criticados despiadadamente (yo lo hago en alguna ocasión). Si ello conllevara cada vez una demanda, todavía se saturaría más la justicia. Es más, creo que resoluciones como ésta debieran generar jurisprudencia e incluso no admitirse a trámite. Abrazo.

Livy dijo...

Totalmente de acuerdo con Woody...

Además hacemos una labor social, la gente se desahoga insultando al colectivo de funcionarios, a los politicos, bueno el colectivo de la justicia no funcionarial tampoco se salva ...La gente despotrica contra nosotros, así se quedan agusto y tan felices..
Y yo digo "ande yo caliente, riase la gente..."

pro_magicalonso dijo...

Estoy de acuerdo tanto con lo que dice Woody como Livy.
A veces nos tenemos que desahogar de alguna manera.
Saludos

MR BAD GUY dijo...

Me encanta la expresión "señora sentada detrá de la mesa tocándose la figa toda la mañana"; no he podido parar de reirme un rato con esa "figa" tan de mi tierra. Entiendo por tanto que los señores funcionarios (varones, aunque a veces crean que ha de tratárseles como barones) no se habrán sentido aludidos.
Siguen habiendo funcionarios que no dan un palo al agua, pero desde mi punto de vista las cosas no están tan mal (no nos metemos en los medios, etc...) y lo cierto es que, pese a los tópicos, los funcionarios trabajan medianamente bien. Cierto es también que las ovejas negras son mu negras, y el resto son..... marrones!!!! ; )

Baraka dijo...

Qué queréis que os diga, seré impopular con mi opinión pero reviento si no la dice: el contrato "ad aeternitatem" funcionarial me toca la moral. Hasta los militares hacen prórrogas y renovaciones de sus contratos. En el momento en que se pierde la "tensión" por la renovación, el cumplimiento de objetivos por ganarte el puesto, donde hay conformismo, no puede haber nada bueno.

Aprobar la oposición está bien, pero creo que debería haber una inspección correcta, que evite el conformismo y el "aquí me las den todas".

Woody Jagger dijo...

A pesar de que tienes toda la razón, siempre tiene que haber alguno que tira del carro, pues de lo contrario el caos sería absoluto. Eso sí, debiera haber un sistema de inspección que evitara el conformismo. Abrazo.

MR BAD GUY dijo...

Hay algunos funcionarios que se tocan mucho los ...la figa, vamos. A esos yo creo que habría que buscar la forma (legislativamente, en primer lugar) de darles pasaporte (no se si existe actualmente, pero si la hay no creo que se cumpla). Con los que se los tocan solo un poco la cosa ya está más dificil, por una mera cuestión probatoria.
Sr. Baraka, ¿privatizamos la función pública o hacemos que todos los funcionarios tengan carácter de personal laboral, o que? Atte.