ABOGADOS DEL DIABLO QUE HAN PASADO POR AQUÍ

sábado, 28 de julio de 2012

Medidas para afrontar la crisis

Eliminar las CCAA y Diputaciones Provinciales. Adecuar la funcion publica a la empresa privada en salarios, extras, vacaciones, controles de horario y productividad. Eliminar pensiones vitalicias de políticos y prejubilaciones en general. Quitar subvenciones a patronal, sindicatos y partidos (que se financien con sus cuotas). Reducir al máximo gastos de protocolo y representacion, dietas y viáticos, vuelos business, privilegios en general. Vender parque móvil. Gravar proporcionalmente a rentas altas, limitar subsidios por desempleo e inspeccionar a los que lo disfrutan.

miércoles, 25 de julio de 2012

FILISPUTARUM (La Voz 25-07-12)

Llega un momento en el que continuamos andando, los pies dolidos y ajados, no por nosotros. No por el coche, ni por el prestigio, ni por las preferentes de CaixaGalicia. Ni por Hacienda, ni por la TGSS, ni por pagar la hipoteca cuya cuota mi banco (Cajamar) se niega a reducir eliminando la cláusula de suelo, pese a ser nula según los tribunales. Y tampoco se permanece en pie, hierático, para ver cómo acaba el culebrón de la prima de riesgo, si llega a los 700 puntos, si dimite alguno de los nuevos o de los antiguos filisputarum. No abrimos los ojos cada mañana por vengarnos de los que te rodean, los enemigos, los sinvergüenzas, los morosos, los envidiosos. Que va, ni siquiera por ver a Pau ganar las olimpiadas a Kobe. Seguimos en pie únicamente por ellos. Por los niños. Los vemos crecer día a día, los besamos como si nunca fuéramos a volver a verlos, les reñimos y pagamos nuestras frustraciones en ellos. Y nos sentimos culpables. Porque queremos que tengan algo que nosotros no tuvimos y nuestros padres menos aún. Que no les falte de nada. Que se vaya al cuerno este país pero los niños dispongan de un mínimo fideicomiso que les permita salir adelante cuando no estemos.
Nuestros niños. Nuestros mayores. Los mismos que sufrieron por darnos educación, alimentos, libros de texto, los que nos decían que no dejáramos las luces encendidas porque no eran millonarios mientras nos recordaban que ellos, cuando niños, cenaban al albur de un candil. Los que hoy son torpones y con los que nos metemos porque no podemos aceptar que se hacen torpes porque son mayores y después de la torpeza viene la muerte y no el olvido. Y esos mayores, los pies dolidos y ajados, abarrotan las residencias de ancianos, son canguros de sus nietos (o no), apoyan económicamente a la progenie, un día nos llaman Guille en vez de Quique, y olvidan dónde dejaron el reloj (ese falso Rolex que consiguieron en Marruecos o en Italia, no lo recuerdan), llamando hijo de puta a ese alemán de nombre extraño (es un chiste, claro) que les cambia las cosas de sitio. Ése que llaman Alzheimer nos esconde el reloj de nuestros padres mientras que el que llaman Parkinson nos pone nerviosos para que se nos vuelen las cosas de las manos, mientras que la enfermedad inexistente, ésa que llaman Fibromialgia, te hunde en silencio.
Malsoñamos en lo que ocurrirá como les faltemos los que cotizamos, en nuestros hijos pagándose la carrera -despachando margaritas y mojitos pese a ser excelsos estudiantes- porque el dinero se gastó en rescates a cajas y mapas clitorianos. Y pensamos en nuestros mayores, expulsados de sus centros de día y residencias, alejados de su atención primaria, porque los filisputarum de turno no pagan las subvenciones concedidas en su día. Ése dinero del cuento de la lechera que había de llegar de las Administraciones (siempre que se cumplieran las normativas y las ratios y se adelantara previamente) y que no llega ahora porque la teta de todos se ha quedado seca. Y vemos a todos nuestros abuelos subiéndose en fila india al hogar del viejo de “Up”, esa casa colgada de miles de globos de colores, donde nuestros torpones suben cuando sienten que ya no tienen nada que hacer en la vida. Y la expresión nos viene a la boca llena, automáticamente, recordando a los que lo han provocado: Filisputarum. Que en latín significa.
Enrique Montiel de Arnáiz

lunes, 23 de julio de 2012

Reflexiones

Llega un momento en el que continuamos andando, los pies dolidos y ajados, no por nosotros. No por el coche, ni el prestigio, ni las preferentes de CaixaGalicia. Ni por Hacienda, ni por la TGSS ni por la hipoteca a la cual el banco se niega a quitar la cláusula de suelo al tipo, pese a ser nula según los tribunales. Y tampoco se permanece en pie para ver cómo acaba la prima de riesgo, si llega a los 700 puntos, si dimite alguno de los nuevos o los antiguos. Ni por venganza de los personajes de opereta que te rodean, los morosos, los sinvergüenzas, los enemigos jurados, los envidiosos. Que va, ni siquiera por ver a Pau ganar las olimpiadas a Kobe. Seguimos en pie solo y únicamente por ellos. Por los niños. Nuestros niños...

domingo, 22 de julio de 2012

Conflicto Valdevaqueros

Es que da la impresión de que les importamos menos que un pimiento. El Ayuntamiento (PP) busca crear apartamentos y hoteles para potenciar el turismo en la zona y la Junta (PSOE-IU) intentan retirar las competencias al anterior y desclasificar el suelo urbanizable. O sea, que no se pueda ya construir nada allí. Estos impávidos gobernantes se pelean entre el turismo y el ecologismo en vez de prestar atención a los problemas que asustan al ciudadano. Son esclavos de sus pérfidas ideologías, no miran con los ojos sino con su ideario. Cada vez nos representan menos...

domingo, 15 de julio de 2012

FUSIÓN DE BLOGS

Llevaba tiempo pensando en ello y hoy que tuve por fin una hora para desperdiciar tiempo me puse a bichear hasta que lo conseguí. He exportado mis tres otros blogs: Doctor Iuris (sobre temas jurídicos), Aqui hay bienmesabe (de San Fernando) y NBA32 (de baloncesto en general) al Blog principal y más antiguo: El Abogado del Diablo. Me daba pena perder tantas entradas y tantas horas de trabajo pero me daba suma pereza publicar por separado así que, años después, reúno todo en el blog primigenio para no tener ningún tipo de cortapisa creativa.

He dejado incólume el Makroblog, aunque hace dos años que no escribe nadie en él. Pero tiene 82 colaboradores y no me apetecía echar a perder sus trabajos, así que ahí queda para el futuro.

MARTA Y DANIEL (La Voz de Cádiz 11-07-12)

MARTA Y DANIEL

Prácticamente no tienen nada que ver una y otro salvo sus estudios y la forma que han tenido de enfrentarse a la vida y sus cuitas. Marta es una joven -alta morena y salá, de sonrisa triangular y un precioso cabello negro- que, pese a que aún tiene pendientes cinco o seis asignaturas, está convencida de que las aprobará el año que viene. Tiene capacidad analítica y prudencia de serie. Y llantas de aluminio. Por el contrario Daniel, que también es joven -tiene el cabello de un rubio oscurecido, manos afiladas y mirada inteligente- ha terminado recientemente su último examen y ha finalizado una de las últimas licenciaturas en Derecho. Estudia irse fuera a hacer la pasantía, lejos de sus padres y su novia. Marta ha cursado la misma carrera en la Facultad de Jerez de la Frontera (ésa que se robó el hoy denostado Pacheco para sí y su pueblo) mientras que Daniel la ha terminado en la Facultad de Algeciras, sita en el antiguo hospital militar, poblado de despachos como el del área de Derecho Civil, antaño cámara mortuoria, donde las limpiadoras -eficientes y serviciales- juran haber visto espectros recitando en latín aquello del usufructus est, ius alienis rebus, utendi, fruendi, salva rerum substantia. 
 
Ambos debieron hacer la selectividad en su día, imagino. Como la hice yo: El viejo Jetta conducido por mi no tan anciano padre nos transportó, cual carro del triunfo que era, a mi viejo amigo Jaime Lanceta y a mí. La tensión máxima, la materia ingente. Nunca se nos ocurrió que la selectividad fuera una criba real, sino más bien, un último esfuerzo. El ministro Wert, con quien he colindado columnas muchas veces hasta que fue llamado por Rajoy a mejor vida, parece haber tomado el rol de Bibiana Aido en la primera legislatura de Rodríguez Zapatero. Es la nota disonante, la cuerda que chirría. Le tengo por una persona culta y preparada, un técnico intelectual, así que supongo que cada vez que aparece en Fa Sostenido, lo hace porque quiere. Que Wert diga que la Selectividad no funciona porque la pasa todo el mundo tiene muchas lecturas e interpretaciones. Por ejemplo, cuál es su auténtico origen. ¿La criba o la excelencia? 
 
Marta y Daniel han tenido sus graduaciones -Gaudeamus igitur y todo eso, ya saben- con menos de un mes de diferencia. Mientras que el rubio fue co-portavoz de sus compañeros e hizo un discurso agudo y emotivo, la morena optó por la discreción, la elegancia y el dominio del taconazo. Predigo que ambos triunfarán. Y lo predigo no porque hayan pasado ambos la criba sino porque la vida les ha puesto obstáculos, impedimentos, selectividades de todo tipo en su vida; sino porque han tenido el suficiente valor, perseverancia y madurez para mirarla a la cara y sonreir antes de escupirle. Esa es la auténtica selectividad, ministro: la vida. Esa vida que Daniel y Marta comenzarán a vivir en muy breve plazo: la que te da y quita todo en un hálito, la que hay que vencer una y otra vez hasta la derrota final.