ABOGADOS DEL DIABLO QUE HAN PASADO POR AQUÍ

domingo, 29 de agosto de 2010

CALÉ BARROCA (La Voz)


CALÉ BARROCA

Ocho mil trescientos trece. Esa es la cifra de gitanos expulsados de la France con destino a Rumanía hasta el día de hoy. Ha dado igual que muchos fueran ciudadanos de un país miembro de la Unión Europea, poseedores, por tanto, del Derecho a la libertad de circulación. Y ha dado lo mismo porque, en relación a las medidas de expulsión de los gitanos, a Nicolás Sarcozy le apoya –según las encuestas- el cuarenta y ocho por ciento de la población francesa. Se les monta en el avión, trescientos euros en el bolsillo y para casita. Pero Rumanía no es el único hogar del pueblo zíngaro, romaní, calé, gitano. Son los auténticos globalizadores del oriente-occidental, el nexo étnico de unión. Fueron los primeros “ciudadanos del mundo”, nómadas que buscaron su suerte en las carreteras de parajes tan lejanos como diferentes a los propios. En realidad, todos somos gitanos por parte de padre o madre: en algún momento hemos tenido que marchar de nuestro hogar para buscar nuestro devenir en otras tierras, con independencia de la pigmentación de nuestra piel.

Esta decisión controvertida nos devuelve a las orillas del pasado, a las cárceles gitanas, las expulsiones sumarias, a líderes radicales que buscan apoyo popular mediante decisiones que orinan en el derecho más fundamental. Todo ello suena a canciones olvidadas. No pensé que el Presidente francés iba a tocar por ese palo, que su manual fuera tan “old school”, que iba a ser “L´enfant terrible” del liderazgo europeísta. Pero sí. Es Tucídides, la vuelta a los orígenes, el miedo al forastero, el temor a que se acueste con nuestra hija, nos robe nuestra gallina y se vista con moda y colores diferentes. La solución tomada por Sarkozy es excesiva y sobrepasa lo fijado legalmente, pero a los franceses eso siempre les ha dado igual. Después de mí, el diluvio y todo eso. Ellos saben lo que quieren. Un líder fuerte que tome medidas que favorezcan –supuestamente- al país, refrendadas por su multiétnico pueblo, aunque rechinen los dientes en el Consejo europeo.

Veo las fotos de los gitanos expulsados -sus rostros tiznados de tranquilidad, aceptando una vez más su condena a ser nómadas- y no sé qué pensar. Este barroquismo electoralista de Nicolás exaspera por indisimulado. Pero a ellos les da igual, son el pueblo de la guillotina y el terror, de Bonaparte, Molière, la resistencia, el chauvinismo y Zidane. En un país que se precia de multicultural, donde pasear por las calles de París es enfrentarte a una suma de razas y colores sin fin, se discrimina a un etnia que siempre estuvo en todos los lugares, entrando y saliendo, yendo y viniendo para no poder quedarse. Que rechinen, que rechinen. Nos da igual. Somos franceses.

Publicado en La Voz, el 29 de agosto de 2010

Enrique Montiel de Arnáiz

domingo, 22 de agosto de 2010

BIBIANA Y EL SAPO


Iba por la A-66 con dirección a Villafranca de los Barros (Badajoz) a la velocidad reglada por la DGT cuando una serie de piezas de metal desperdigadas en fila por la autovía cruzaron mi camino. Con nervio templado esquivé las tres primeras pero la cuarta me cazó. Zas. Un volantazo hubiera sido pernicioso así que pasé por encima de lo que parecía un tubo de escape de un camión, que rajó mi rueda delantera izquierda. Gracias a Odín, a Thor y al mismísimo Loki que me mantuve frío y la cosa ha quedado simplemente en un clavazo en el taller –las ruedas Continental no tienen piedad- y un retraso en la llegada a casa de la familia política.

Ya tenía pensado escribir el artículo sobre la Ministra de Igualdad, Bibiana Aído, y dado que una de mis siete vidas gatunas ha expirado o caducado hoy, lo que me da cierta perspectiva disímil de la existencia, voy a enlazar la anécdota del siniestro con ella para que quede complejo e intelectual. Bibiana –Bibi para sus amigos- ha pasado por varias piezas de metal afilado a lo largo de su autovía ministerial manteniendo aparentemente la cabeza gélida y el corazón a tono. Era la ministra más joven de la democracia, bloggera y simpática, y el Presidente Rodríguez Zapatero la había elegido para liderar ese nuevo ministerio denominado de Igualdad -con reminiscencias orwelianas, dicen en Intereconomía- que se entromete 100 gramos en el de Justicia, medio kilo en Interior y picotea en el resto de las carteras.

Debo confesar que Bibiana me mola. Me gusta que sea gaditana de Alcalá de los Gazules, que sea quince días más joven que yo, que defienda sus ideales de la igualdad –compartidos o no por mi parte- con pasión y que, aunque su ministerio está en todas las quinielas para ser sustituido en breve, Aído sonría con alegría, plante cara y busque el buen tiempo. Ayer me decía mi amigo “el Cabrera” que Bibi –él la conoce bien como cachorro de las Juventudes Socialistas que fue- tenía que haber ido a Melilla para resolver el problema con las mujeres policía. Por aquello de la discriminación. Pero yo discrepo, señoría. Ya he dejado escrito que el ministro de exteriores y/o el de interior tenían obligación de aparecer pero la gente echa el sapo de no haber ido a Bibiana Aído que, desde el primer día, ha sido diana de multitud de flechas que no debían salir del carcaj hacia ella (otras sí se las ha buscado). En su defensa, ha sido humilde en los errores y en los aciertos y ha seguido sonriendo y bloggeando, defendiendo aquello en lo que cree, lo que para mí es más respetable que salir a carretera sin rueda de repuesto.

Publicado en la La Voz el 23 de agosto de 2010

Enrique Montiel de Arnáiz

viernes, 13 de agosto de 2010

SUCKER PUNCH


Vuelve Zack Snyder para la primavera de 2011 con una mezcla de estilos llevada con su particular cromatismo y sentido de la acción y la senusalidad. Yo, personalmente, flipo con él. Espero que no decepcione. Aquí dejo su trailer en HD

domingo, 8 de agosto de 2010

LA ENCUESTA (La Voz 8 agosto 2010)

La barbacoa era en un bello chalet de la Playa de la Barrosa bautizado hacía más de veinte años como 'La Cañaílla'. Antes, habíamos flotado durante una hora en una piscina rodeada de pinos. El agua, límpida y tibia, exquisita. Miguelín había cogido un puñado de piñones y, tras machacarlos con una piedra de canto liso, los disfrutaba. Luego, su primo fue trayendo por la puerta que unía cocina y porche diversos platos con pinchitos de pollo bien aliñados, chuletones de ternera retinta e incluso una tarta de tres chocolates, blanco el del piso superior. Hablábamos de lo divino y lo humano. O sea, de la crisis. Uno de los que allí estaba confesaba que no iba a volver a votar al PSOE teniendo a Zapatero como candidato. Miguelín iba desaventajado. Ni él mismo se creía su defensa de ZP a capa y espada. «Es un gran líder. Le amo. Con él hemos ganado una Eurocopa y un Mundial», decía entre pincho y oliva. Su tono jacarandoso reflejaba su gran inseguridad.
Entonces me dijo que no le había gustado mi artículo sobre la prohibición de las corridas de toros en Cataluña -ni en el fondo ni en la forma- y le increpé, desdeñoso: «el próximo te lo voy a dedicar». Me contestó con gracia: «así te leerá alguien: Yo». Reímos todos. Entonces planteé una pregunta a Ana la de los ojos bonitos, que acababa de llegar, para ampliarla luego a todos los demás, en búsqueda de inspiración. Quería que cada uno de los asistentes a la barbacue me dijera algo bueno, positivo, del Presidente Rodríguez Zapatero. Respondieron con silencio. Literario pero cierto. Todos callaron cerca de un minuto que expiró con la mención del matrimonio homosexual. «Decidme algo más, que es para el artículo». Nadie supo qué decir.
Parece ser ése el legado de un Presidente que será abrasado por su propio partido más pronto que tarde. Yo no pertenezco a ninguno y desconozco su funcionamiento interno ni cómo se eligen sus representantes pero por deformación profesional huelo el miedo con facilidad; el pavor al rechazo que ha demostrado Zapatero al aplazar la reunión -convenientemente filtrada a la prensa- con Tomás Gómez, líder de los socialistas madrileños. Esto parece un intento de Gómez de ganarle tiempo al muerto -que reposa a siete puntos bajo tierra- para que el de Moncloa no le imponga a la Ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, como su sustituta en la cabeza de la lista autonómica. Esto no hubiera ocurrido con el fortalecido ZP de 2007, cuando era Dios. El silencio de mis contertulios era de extremaunción y velatorio. La incineración de Zapatero correrá por cuenta de la casa. Al final, tomamos un mojito y nos marchamos a dormir.
Enrique Montiel de Arnáiz

PASCUAL YA NO ES 100 % ZUMO


Obligan a Pascual a retirar la expresión 'sólo zumo 100%' al ser "engañosa" y dan la razón a García Carrión


MADRID, 6 Ago. (EUROPA PRESS) -

Autocontrol, organismo supervisor de la publicidad, ha dado la razón a García Carrión al obligar a Pascual a retirar de sus envases de zumos concentrados el lema 'sólo zumo 100%' al considerlo engañoso, informó la empresa propietaria de la marca 'Don Simón'.

En concreto, la sección segunda del jurado de Autocontrol ha estimado que la inclusión de dicho lema es "susceptible de inducir a error a los consumidores sobre la verdadera naturaleza del producto", teniendo en cuenta que "podrán fácilmente interpretar que están ante un zumo exprimido cuando lo cierto es que están ante un zumo a base de concentrado".

Así, Autocontrol dictamina que se trata de un caso claro de publicidad engañosa que vulnera la norma 14 del Código de Conducta Publicitaria e insta a Pascual a rectificar sus envases.

La segunda reclamación de García Carrión es por una campaña publicitaria de los productos 'Pascual 100% fusión crítica' y 'Pascual 100% azucarado', en las que incluye la mención 'zumo 100 por cien' cuando no es así.

En este caso, Autocontrol ha dictaminado que "existe riesgo de inducir a error a los consumidores sobre la exacta naturaleza de estos productos".

"García Carrión defiende ambos segmentos, pero, una vez más, se ha visto obligada a presentar estas reclamaciones por considerar que el consumidor tiene derecho a elegir libremente, pero sabiendo realmente lo que está comprando", subrayó la compañía en un comunicado.

viernes, 6 de agosto de 2010

EL EQUIPO A


Me encanta que los planes salgan bien...