ABOGADOS DEL DIABLO QUE HAN PASADO POR AQUÍ

viernes, 29 de mayo de 2009

OBJECIÓN DE CONCIENCIA A CASAR GAYS


El Tribunal Supremo (TS) ha denegado a un juez el ejercicio del derecho de objeción de conciencia para no tramitar expedientes sobre matrimonios entre personas del mismo sexo al considerar que los miembros de la carrera judicial están sometidos a la ley en cualquiera de sus cometidos. 
 
La Sala de lo Contencioso-Administrativo del TS ha rechazado así el recurso presentado por un magistrado de Sagunto (Valencia), encargado del Registro Civil, contra el acuerdo del pleno del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) que se mostró contrario a que los jueces del Registro Civil puedan negarse a tramitar estos expedientes en aplicación de su derecho a la objeción de conciencia. 
 
El titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 3 de Sagunto, Pablo de la Rubia, alegó ante el Supremo que quería ejercer su derecho fundamental a la libertad ideológica mediante la objeción de conciencia "en cuanto a católico y de acuerdo con el magisterio de la iglesia católica". 
 
El juez pretendía abstenerse de los expedientes matrimoniales entre personas del mismo sexo que se tramitaran en el registro Civil del que era encargado y ser sustituido por otros jueces "cuyas conciencias no se vieran afectadas por este tipo de celebraciones". 
 
El TS, de acuerdo con las tesis del CGPJ, recuerda que la Constitución establece de forma "rotunda" la sumisión de los poderes públicos a la Ley, de tal forma que, además de prohibirles actuar contra las leyes, únicamente les permiten hacerlo cuando cuentan con habilitación del legislador. 
 
Por tanto, agrega el alto tribunal, si uno de los rasgos distintivos de la posición de los jueces y magistrados es su sumisión única a la legalidad "está claro que no pueden dejar de cumplir los deberes que emanan de la misma". 
 
En caso contrario, "se resentiría esencialmente la configuración del Poder Judicial y la función de garantía del ordenamiento jurídico y de los derechos e intereses legítimos de los ciudadanos", dice la sentencia. 
 
Para el Supremo, no se trata de si el juez puede ser o no sustituido como encargado del Registro Civil en un caso concreto sino "del principio que somete al juez a la ley en cualquiera de los cometidos que tiene atribuidos" y que convierte su intervención en garantía de los derechos e intereses legítimos de todos los ciudadanos. 
 
Este principio fundamental -sostiene el alto tribunal- se vería en cuestión desde el momento en que se subordinara a consideraciones de conciencia el cumplimiento de las funciones judiciales previstas en la ley, especialmente si, como en este caso, tienen un carácter técnico "absolutamente desvinculado de toda práctica religiosa".

5 comentarios:

WOOD dijo...

Mano dura a Jueces que se creen con poderes divinos. Si es Juez aplica la ley, y si no estás de acuerdo, deja de ser Juez.

Baraka dijo...

La cuestión es que el Juez ha hecho un recurso basado en ley y jurisprudencia. No ha sido la negativa radical de un integrista religioso. Sea como fuere, la solución a los problemas de conciencia -art. 16 ce, COMO BIEN SABES- se dilucida en el TC, que, normalmente, disfruta enmendando la plana al TS, órgano cada vez más politizado, por cierto.

WOOD dijo...

De acuerdo en todo lo referente a TC y TS, pero ¿en que ley y jurisprudencia se ha basado? Si te refieres al art. 16, podrían salir por miles de motivos. No debería ni admitirse a trámite en este caso. Abrazo.

Baraka dijo...

Ayer leí la sentencia. La han colgado en el mundo y me la bajé. Se basó en el Pacto Europeo de los derechos humanos, en sentencias del TC, en el 30.2 CE y en otras leyes y sentencias de derecho comunitario y comparado.

Lo malo es que seguramente el recurso lo hizo él y no un buen abogado, y usaron una pequeña contradicción para crujirlo.

WOOD dijo...

Se puede usar todas las leyes y jurisprudencias del mundo, pero creo que si algún caso de este tipo llega a buen fin, puede generar enormes secuelas, aunque todo ello supongo que será rebatible. Abrazo.