ABOGADOS DEL DIABLO QUE HAN PASADO POR AQUÍ

sábado, 5 de julio de 2008

MONTIEL Y LOS FANTASMAS DE ESPAÑA

Paseando por el centro comercial Bahía Sur de San Fernando observé que se había abierto una tienda nueva, pequeña, inserta entre dos establecimientos que casi la oprimían. Ese pequeño reducto era una sucursal de AGAPEA, la empresa de envío de libros "urgentes". Entré a echar un vistazo y comprobé que aún no estaba ni al 50 % de su capacidad. Una guapa y agradable chica me comentó que si pedía por internet me lo mandaban ahí para poder recogerlo. Algo que tampoco me supone una gran ventaja porque cuando he pedido libros ahí me los llevan al despacho.



Volví otro día y compré un par de libros, uno de cocina extremeña para la madre de mis hijos y otro titulado "ESPAÑA ANTE SUS FANTASMAS" (Siglo XXI de España Editores) del autor británico afincado en España, Giles Tremlett.


A modo de ensayo sociológico y con mucho humor -inglés- y sensibilidad, el corresponsal en España de "The Guardian" deslabaza el por qué sí y por qué no de cómo hemos sido y somos los españoles desde el franquismo, la transición, los clubes de alterne, el flamenco o el fútbol. Llevaba leída la mitad del libro y por una tonta auto-apuesta conseguí encontrar el correo electrónico del autor y le remití un mail en el que le comentaba cosas del libro y le invitaba a comer a la célebre Venta de Vargas isleña a comer berza gitana, rabo de toros y tortillitas de camarones. Eso fue el miércoles.

Ayer, a las once de la noche, tras un duro día, acostado ya, me puse con el libro y de repente leo, sin salir de mi asombro que el tal Tremlett conocía San Fernando, que había estado investigando sobre Camarón para la redacción del libro y que había comido... con mi padre... en la Venta de Vargas... TORTILLITAS DE CAMARONES!!! Para el que no lo sepa, mi padre fue y es el primer y principal biógrafo de Camarón de la Isla pero lo más sorprendente fue "encontrarmelo" ahí, tirado en la cama, en calzoncillos, como parte de un capítulo sobre un libro sobre España...


Lo mejor no fue eso, sino que cuando le conté esto a mi padre y le llevé el libro... no recordaba en absoluto a Tremlett, ni haber comido con él, ni conocerlo.

Ante esto, me dijo: "mándale otro mail".

4 comentarios:

VENTILADORCULAR dijo...

Tremlettendo!! Sin duda la escena fue de lo más FANTASMAGORIco.
En serio, si necesitas un palmero pa cuando comas en la Venta con el inglés, me llamas, hombre, eso sí, voy de válvula ¿eh?

Baraka dijo...

lo malo es que tu válvula pierda aceitito... Pero bueno, puestos en plan rácano cuando tu señora cumpla su promesa yo te llevo a la venta (sin tu pare)

VENTILADORCULAR dijo...

Eso, sin padres, y ya te llevo yo a las Ventas, jjeje, a vé si te dan la puntilla

Baraka dijo...

Lo cierto es que ha sido una grandísima curiosidad, como tantas otras que han ocurrido en mi vida y que quizás algún día publique en mis memorias...