ABOGADOS DEL DIABLO QUE HAN PASADO POR AQUÍ

viernes, 26 de marzo de 2010

GARZONADAS


La cosa es que el Juez Baltasar Garzón siempre me cayó bien. Me parecía un idealista, un tipo brillante que luchaba por su cuenta dentro del encorsetamiento general de la judicatura española. Luego hizo el intento de entrar en política de la mano de Felipe González y huyó en estampida poco después, supongo que desengañado. En los últimos años siempre me ha dado la impresión de que abarcaba más de lo que podía, se metía en todos los charcos, era un juez de los llamados "Estrella". Lo mismo imputaba a un dictador de otro país como investigaba el asesinato de García Lorca. Loable, quizás. Pero irregular.

Ahora el Tribunal Supremo parece haber levantado la veda tras las cacerías con ministros sin licencia y las conferencias subvencionadas, por el tema de las escuchas a los abogados en el caso Gürtel. Creo que ahí sí ha metido la pata y bien el magistrado, al que se acusa de haber olvidado los principios fundamentales del Derecho. Habrá de estarse atento porque se la juega, por lo que deberá ponerse en manos de algún abogado de esos a los que ha ninguneado el derecho de defensa al ponerles escuchas en sus conversaciones privadas con clientes.

Arenas movedizas, Su Señoría.

9 comentarios:

WOOD dijo...

Me identifico plenamente con el primer párrafo.

Respecto al segundo párrafo, creo que aunque se mueve en arenas movedizas como bien apuntas, saldrá ileso y a la larga reforzado, aunque igual me equivoco y acaba necesitando abogados diabólicos. Abrazo.

Baraka dijo...

Yo pienso, y ya te lo comenté en su día en el otro blog, que el derecho de defensa está por encima de las escuchas y que, por tanto, son ilegales. Y ÉL LO SABÍA DE SOBRA.

India dijo...

Me veo a todos los abogados defensores en el tramo de la carretera entre Medina y Chiclana que se queda sin covertura y practicando nuevos métodos de comunicación como...señales de humo,silbidos montañeses,tamtanes...
ésto es muy complicado para mi estrechez mental,pero sinceramente,creo que hay veces que ejercer la defensa debe ser una putada,y si no lo es,dice del defensor tanto como del defendido...y en cualquier caso,a mí las triquiñuelas,vengan de donde vengan me ponen de mala uva...killo,con lo fácil que es...que has metido la pata y te pillan,pues apechuga y punto,que no?
En fin,lo dicho,demasiado para mi poca sapiencia.
De todos modos,a mí Garzón me cae estupendamente,lo cual no dice que todo lo que haga vaya a parecerme siempre bien.
Achuchones!

Jesús Varela dijo...

Partiendo del principio básico de que quien la hace la paga, si Garzón ha cometido los delitos que se le acusa que le juzguen y le condenen. El Súper Juez lleva tiempo haciendo cosas extrañas, empezando por el caso GAL, en el que evidentemente debió haberse inhibido porque durante su etapa política probablemente tuvo acceso a información clasificada,hasta los recientes casos como el Gürtel o su participación en el caso contra Emilio Botín.
Garzón, como cualquier otra persona, tiene derecho a un juicio justo. Y aquí quiero hacer mención a ese grupo de progres (los de siempre) que le quieren negar ese derecho al Juez, porque simplemente no quieren que se le juzgue, basándose en el hecho de que el Magistrado hizo mucho por nuestro país y,por ello, supongo que los demócratas piensan que está por encima del bien y del mal independientemente de las tropelías cometidas. Será que como no soy un demócrata, no lo entiendo.
En cuanto a su paso por la política, siento diferir, pero hubo poca parte de desengaño y mucha parte de ambición, pues G no consiguió su ambición de llegar a Ministro de Interior o de Justicia, ni siquiera ser Secretario de Estado. No importa, se vengo cumplidamente y si no, que le pregunten a Vera y a Barrionuevo. Habría que preguntarle al Sr. X que le prometió para que fuera en sus listas de número 2.
En definitiva, el que la haga que lo pague, eso sí con un juicio justo, que por cierto, él le ha negado a los imputados por el Gürtel.
Un abrazo
Jesús

MH dijo...

Un tio que dice que duerme solo 3 horas al día no puede estar muy lúcido. De ahí sus desvaríos, como el pedir al Registro Civil el certificado de defución de Franco.
A los legos en Derecho les puede parecer que ahora se persgue a Garzón (por lo de las fosas, como se empeñan en airear desde ciertos sectores con reiteración goebblesiana), pero lo cierto es que puede que sus intenciones sean buenas, pero jurídicamente es un desastre de Juez. No voy a relacionar todas sus meteduras de pata, de sobras conocidas, o sus incursiones polícitas, o sus más que probables delitos (Ay, esa carta pidiendole dinero a Botín).
Sólo diré que casi se ha cumplido lo que hace más de una década escuché a un tertuliano radiofónico: "Cuando Garzón no tenga a nadie a quien detener, se detendrá a sí mismo".

Baraka dijo...

¿Sólo duerme 3 horas, MH? Debe ser opositor perpetuo... Esperemos que no

Amigo Martillo Pilón, encantados de volver a verte por aquí. Aprovecha mientras sigue soltero...

historiahispania dijo...

Estoy muy de acuerdo con Jesús V. Es decir MUCHA MÁS AMBICIÓN QUE IDEALISMO, sin negarle sus dosis del segundo.
Lo que sí resulta idealista es que los JUECES sean JUECES A SECAS, sobran los gregarismos de "conservadores", "progresistas"...
Por último, no olvidemos la teoría oficiosa del P.S.O.E. sobre el Derecho: "Montesquieu ha muerto" (Guerra dixit)

Miguel V.

Baraka dijo...

Lo de que los jueces sean solo jueces es algo complicado porque, como en botica, hay de todo. Jueces colegas, jueces dioses, jueces fiscales y jueces abogados defensores. Habría que eliminar determinados formalismos ("con la venia...") y plantear la justicia en términos de absoluta igualdad de las partes intervinientes como en el derecho nórdico, más próximo al arbitraje que al "ordeno y mando".

Baraka dijo...

Lo de que los jueces sean solo jueces es algo complicado porque, como en botica, hay de todo. Jueces colegas, jueces dioses, jueces fiscales y jueces abogados defensores. Habría que eliminar determinados formalismos ("con la venia...") y plantear la justicia en términos de absoluta igualdad de las partes intervinientes como en el derecho nórdico, más próximo al arbitraje que al "ordeno y mando".