ABOGADOS DEL DIABLO QUE HAN PASADO POR AQUÍ

sábado, 6 de marzo de 2010

CICLOGÉNESIS EXCLUIDA

A primeros de marzo de 1972 se lanzó al espacio la plataforma Pioneer 10 llevando un mensaje de la humanidad a los hipotéticos seres inteligentes de otros mundos. En su camino atravesó el cinturón de asteroides y alcanzó Júpiter. Hemos arribado nosotros al bismilésimo décimo año, que diría mi amigo Alberto Escudier, y parece que siguen sin mostrarse dichos entes en ese planeta extraño que es la Administración Pública. Me refiero a los encargados de confeccionar las normas de admisión a los centros de educación públicos y concertados. En estos idus de marzo, a tenor de lo publicado por la Junta de Andalucía en su página web, los criterios van a variar algo pero no mucho respecto a otros cursos. Se mantiene, sin embargo, el concepto jurídico indeterminado de la 'familia monoparental'.


El año pasado me encontraba almorzando con una pareja en 'Casa Pepe', un restaurante de la Isla de León, cuando, al llegar a la natilla casera -o de la marca 'casera', que uno nunca sabe- mi amiga me miró fijamente con sus ojos verdigrises y me pidió opinión sobre una cosa: ¿Qué entiendes por 'familia monoparental'? Superando la sorpresa le contesté: «Un niño con un solo progenitor». Ello dio lugar a una interesante discusión acerca de si era posible entender la monoparentalidad como el hecho cierto de hijos con un solo ascendiente vivo, o cuyo padre los hubiese abandonado, o cuyos progenitores no estuviesen casados pero compartieran piso o, entre otras muchas hipótesis, de menores cuyos padres no estuviesen casados, fueran pareja, vivieran juntos, pero estuviesen empadronados en lugares distintos.
Toda esta digresión viene provocada por la desregulación del término en sí que ha posibilitado numerosos engaños. Todo esto ha sido objeto de tratamiento en la prensa tras las denuncias de padres que, por medio de notarios, testigos y/o detectives, han conseguido probar los fraudes de quienes buscan cualquier método para que su hijo entre en el colegio deseado. Dicen que al bajar del avión en cualquier aeropuerto de EEUU se ha de rellenar un formulario que es distinto en función del sexo. Una pregunta que no se hace a las mujeres es la edad que tienen porque al parecer la mayoría mienten y con ello incurren en el delito federal de falsedad en documento público. Si extrapolásemos esto a la monoparentalidad los Juzgados se desbordarían de expedientes penales.
Ha llegado el tercer mes del año y comienza de nuevo la guerra de las matrículas escolares, los recursos de alzada y la picaresca que ha roto amistades al grito del 'et tu, Brute'. Me río de la ciclogénesis explosiva comparada con una madre con hija excluida del colegio solicitado: Ese sí que es el auténtico ciclón gaditano, versión 2.0.

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