ABOGADOS DEL DIABLO QUE HAN PASADO POR AQUÍ

lunes, 8 de febrero de 2016

LOS TITIRIPRESOS

El resumen es el siguiente:

El Ayuntamiento de Madrid contrata a un director artístico o algo así que a su vez contrata a un grupo de titiriteros para el Carnaval.

- En la web del Ayto. de Madrid aparece que el espectaculo es "recomendado para niños".
- En un facebook titulado "Carnaval de Madrid" pone que es para adultos.

Desconozco si alguno de estos dos lugares ha visto editada su información tras el escándalo.

El espectáculo en sí resulta ser una revisión un poco ácrata de una historia antigua. Así, aparece colgado un juez, apuñalan con un crucijijo a una monja, se agrede a policías y sale alguien con una pancarta que pone Gora Alka - Eta. La explicación dada por los propios "artistas" es que era una mezcla de Al-Quaeda y ETA.

Tras la intervención de algunos padres que interrumpen la "función" y llaman a la policía, y comprobando las fuerzas del orden que constaba esa pancarta así como un manual de una organización antisistema que al parecer había sido incluida en una operación antiterrorista meses antes, se detiene a los titiriteros y se les manda a Comisaría.

Prestan declaración posteriormente ante la autoridad judicial que decide, a instancias del Ministerio Fiscal, enviarlos a prisión preventiva sin fianza.

El Ayuntamiento de Madrid dice que no conocía el contenido de la obra. Se cesa al responsable y a una tercera persona de la que dos días después no se conocen datos, lo cual resulta sospechoso.

Tras denunciar penalmente el incumplimiento del contrato (¿?) la concejala dice que se está planteando retirar la denuncia. Luego la alcaldesa Manuela Carmena ofrece una rueda de prensa que no resuelve demasiado.

La prisión de los titiriteros exalta al mundo de IU-Ganemos y no tanto al de Podemos, puesto que la denuncia procedía del propio Ayuntamiento de Carmena. Se alude a la Libertad de expresión de los "artistas", que se entiende vulnerada, y se carga contra la decisión judicial y se insulta al juez Ismael Moreno.

Para colmo de males trasciende que el contrato de la obra de los titiriteros costó más de 23.000 € (mucho me parece para lo cutre que parecía en el vídeo colgado) y que en el mismo director artístico contó con esta compañía -al parecer, de su cuerda política- para una representación anterior en Granada. Es difícil entender que el contenido de la obra no se hubiera conocido con anterioridad, igual que también resulta complicado entender que los propios titiriteros, observando que su público era mayoritariamente compuesto por niños y sus padres, no pusiera ninguna objeción a la realización de su opúsculo.

Leído el Auto judicial (y no así las declaraciones de los investigados, la documentación obrante, ni los escritos de defensa y acusación) entiendo que se ha aplicado de manera estricta la ley, casi diría que de un modo excesivo. Entiendo que se ha querido dar un mensaje ejemplarizante, decir que "no todo vale" y menos al estar presentes numerosos menores de edad, a los que supongo que no habrá causado trauma psicológico alguno. El argumento que me han ofrecido de que el adoctrinamiento de menores (sic) no está penado en el código me parece espeluznante. La normativa internacional y comunitaria de protección al menor y la infancia está ahí y es vinculante. Cierto es que hemos encontrado quizás una laguna o vacío legal, pero a todos nos parece que contaminar con ideas políticas a los niños de corta edad no es lo correcto ni aconsejable y menos aún si lo que ven, lo que pueden llegar a percibir como "normal", es una actitud antisistema, anarquista y violenta.

Si la obra de títeres hubiera ofrecido la visión del maltrato a una mujer, posiblemente estaríamos hablando de otra cosa mucho mayor.

Dicho lo cual, me parece una medida excesiva, como he dicho, sobre todo después de observar cómo determinados encausados, imputados e investigados pululan en libertad a la espera de juicio (La familia Pujol al completo, Urdangarín...). Hace tiempo que vengo diciendo que uno de los principales problemas que observo en la administración de justicia es la falta de homogeneidad de los delitos y las penas, la impresionante desproporción existente entre el castigo a unos tipos delictivos respecto a otros. Ejemplos hay mil: romper una nariz de un botellazo puede salir más barato que vender cd´s piratas.

Creo que el Ministerio de Justicia (el actual y el que venga) debería tener menos prisa por incorporarnos a las nuevas tecnologías con el LexNet y esa MENTIRA que es lo del Papel Cero (lo será para ellos porque yo tengo que imprimir más al final) y acometer una reforma de base y fondo de la Ley de Enjuiciamiento Criminal y el Código Penal.

No sirve de nada tener un ferrari si no le echamos gasolina al vehículo.

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