ABOGADOS DEL DIABLO QUE HAN PASADO POR AQUÍ

domingo, 5 de abril de 2015

BARRABASA - LA VOZ DE CÁDIZ-ABC - 5-04-2015

 


BARRABASA

Montiel de Arnáiz

@montieldearnaiz

 

 

La plazoleta de la Catedral de Cádiz estaba repleta de votantes de Podemos admirando el mecer compungido de La Buena Muerte. La mayoría hacía fotografías con sus móviles y las subía a internet o las remitía a sus compañeros de grupo de whatsapp, cruzándolas por los aires sin hilo del 4G con las fotos del penitente tumbado en la playa o los chistes de la saeta de Darth Vader. Alguno de ellos, pidiendo un kleenex para borrar la emoción, enseñaba a su cuñado el vídeo de los legionarios danzando alrededor de la anciana nonagenaria que llora de alegría. Es Semana Santa, amigos, un cóctel de sentimientos que nos devuelve a la niñez, a las torrijas de Lola Anaya, la recogida de Vera Cruz o al Pregón de mi padre, al que nunca asistí. Es parte de nosotros, incluso ese cachito nuestro que detestamos, la contradicción que intentamos disimular con rubor y desprecio, como si ¿quién ha sido? Yo no. 

 

Algo así ocurre en lo de la Guardia Civil. El día antes había leído un reportaje sobre el equipo que maneja el twitter de la Policía Nacional pero en este país que viste vírgenes y mata esposas el deporte nacional es cogérsela con papel de fumar, sobre todo los que no tienen nada que agarrarse. El picoletuit mostraba un rostro de hombre maltratado junto al de una mujer maltratada: no lleves la procesión por dentro, decía. ¡Sacrilegio! Vaya ataque a lo políticamente correcto. Qué falta de respeto a la señora maltratada, clamó el defensor de las minorías étnicas que pide sanidad total, universal y gratuita hasta para mi gato. Qué patinazo de los picoletos, añadió la que trapichea con tabaco de Gibraltar. 

 

Reconozco que me sorprendió. Que un cuerpo de seguridad del Estado pida justicia ante todo tipo de violencia implica que, por un lado, reconoce públicamente la existencia del maltrato de la Barrabasa al Cristo y, por otro lado, equipara jurídicamente la acción. No hay muertes de primera y de segunda. Sin embargo, el Sanedrín de género exigió una rectificación inmediata por tamaña falta de sensibilidad: ¡qué comparación más impertinente! Ahí fue cuando aparecieron el rubor y el desprecio. Pensaba que la Guardia Civil jamás retrocedía, pero ¿quién ha sido? Yo no. Estaba equivocado.

 

1 comentario:

Julio Malo de Molina Martín-Montalvo dijo...

Ay mi adorado amigo, recuerdas esa escena de la excelente peli El Motín de la Bounty, en la cual el Almirantazgo ha de fallar a favor del Capitán del Navío de Su Majestad tomado por el Oficial Fleisher a quien interpretó un estupendo Marlo Brando? Conocida la crueldad del sujeto, el Almirante Auditor del Consejo de Guerra lamenta que ninguna ley general pueda recoger las infinitas contingencias de la naturaleza humana. La aplicación de la Ley entonces dejó impune al malo de la película y condenó al estupendo personaje del mejor Marlon Brando