ABOGADOS DEL DIABLO QUE HAN PASADO POR AQUÍ

domingo, 8 de agosto de 2010

LA ENCUESTA (La Voz 8 agosto 2010)

La barbacoa era en un bello chalet de la Playa de la Barrosa bautizado hacía más de veinte años como 'La Cañaílla'. Antes, habíamos flotado durante una hora en una piscina rodeada de pinos. El agua, límpida y tibia, exquisita. Miguelín había cogido un puñado de piñones y, tras machacarlos con una piedra de canto liso, los disfrutaba. Luego, su primo fue trayendo por la puerta que unía cocina y porche diversos platos con pinchitos de pollo bien aliñados, chuletones de ternera retinta e incluso una tarta de tres chocolates, blanco el del piso superior. Hablábamos de lo divino y lo humano. O sea, de la crisis. Uno de los que allí estaba confesaba que no iba a volver a votar al PSOE teniendo a Zapatero como candidato. Miguelín iba desaventajado. Ni él mismo se creía su defensa de ZP a capa y espada. «Es un gran líder. Le amo. Con él hemos ganado una Eurocopa y un Mundial», decía entre pincho y oliva. Su tono jacarandoso reflejaba su gran inseguridad.
Entonces me dijo que no le había gustado mi artículo sobre la prohibición de las corridas de toros en Cataluña -ni en el fondo ni en la forma- y le increpé, desdeñoso: «el próximo te lo voy a dedicar». Me contestó con gracia: «así te leerá alguien: Yo». Reímos todos. Entonces planteé una pregunta a Ana la de los ojos bonitos, que acababa de llegar, para ampliarla luego a todos los demás, en búsqueda de inspiración. Quería que cada uno de los asistentes a la barbacue me dijera algo bueno, positivo, del Presidente Rodríguez Zapatero. Respondieron con silencio. Literario pero cierto. Todos callaron cerca de un minuto que expiró con la mención del matrimonio homosexual. «Decidme algo más, que es para el artículo». Nadie supo qué decir.
Parece ser ése el legado de un Presidente que será abrasado por su propio partido más pronto que tarde. Yo no pertenezco a ninguno y desconozco su funcionamiento interno ni cómo se eligen sus representantes pero por deformación profesional huelo el miedo con facilidad; el pavor al rechazo que ha demostrado Zapatero al aplazar la reunión -convenientemente filtrada a la prensa- con Tomás Gómez, líder de los socialistas madrileños. Esto parece un intento de Gómez de ganarle tiempo al muerto -que reposa a siete puntos bajo tierra- para que el de Moncloa no le imponga a la Ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, como su sustituta en la cabeza de la lista autonómica. Esto no hubiera ocurrido con el fortalecido ZP de 2007, cuando era Dios. El silencio de mis contertulios era de extremaunción y velatorio. La incineración de Zapatero correrá por cuenta de la casa. Al final, tomamos un mojito y nos marchamos a dormir.
Enrique Montiel de Arnáiz

3 comentarios:

India dijo...

Chuli,se cortan las frases por el margen derecho (menos mal que se corta la parte derecha y no la izquierda...ejem ejem)...
aquí estás enlazado
Achuchones!

India dijo...

¿Vale "tener narices para afrontar con dignidad las basuras que le dejaron los de antes"?¿Vale "no ser culpable de lo que tenemos a nivel mundial,porque lo que tenemos pertenece a los riesgos de otro tipo de política más acorde a los que estaban antes que a los que están ahora,y que sigue beneficiando a los defensores de los de antes y perjudicando a los de siempre,que sea como sea que se haga,siempre salimos trasquilados"?
No sé para qué pico en tu anzuelo...con lo tranquila que estoy en mi introversión real ;)
Achuchones!

Ruben dijo...

Hola.
He llegado a tu blog por el concurso del 20 minutos y me a gustado mucho, yo compito en otra categoría mi blog se llama PoleSpain échale un vistazo si quieres. Me hago seguidor y asi le echo un vistazo de vez en cuando.
Un saludo y suerte.